Relato de lactancia de Vanessa

¡¡Me había imaginado tantas veces el momento del parto y a continuación… a Nil reptando hacia mi pecho!! Pero la realidad de aquel 4 de agosto del 2011 no fue así, han pasado ya unos cuántos años y miro hacia atrás… He pensado muchas veces que debí o no debí hacer en ese momento para finalmente aprender a soltar, expresar, compartir, reclamar… hasta llegar a ACEPTAR que Nil llegó al mundo como lo hizo y a pesar de todo disfrutamos los dos de la lactancia durante 6 años. El embarazo fue toda una revolución para mi gracias a mujeres maravillosas con las que tuve la suerte de encontrarme, sobretodo a mi comadrona Isabel, una mujer encantadora que me abrió los ojos hacia una nueva manera de entenderme como mujer, como mamífera dispuesta a quererse y a querer en lo más profundo a ese hijo que estaba creciendo dentro de mi. Tenía tantas ganas de tener un parto natural y disfrutar de la lactancia… La naturaleza nos ofrece el don de dar vida y alimentar a nuestras crías y quería aprovechar este regalo al máximo.
Me puse de parto y después de casi 24 horas (en las que me habían hecho de todo (y más) en el hospital, lo resumiré así para no alargarme en este punto que da para un post entero ) me dijeron que Nil tenía que nacer por cesárea. ¡Fué como una jarra de agua fría! Pero allí estaba y la realidad es que ya llevábamos muchas horas y yo empecé con taquicardias y Nil con bradicardias…. Nació a las 00:07h el 4 de agosto… Y tal como me lo sacaron me lo enseñaron sin dejarme ni tocarlo y hasta al cabo de 2 horas no lo volví a ver . Cuando me llevaron a la sala donde estaba Nil con mi marido vino una comadrona y me invitó a quitarme la parte de arriba de la camisa y Nil se enganchó a mi pecho (y como siempre digo no se volvió a desenganchar)… Pero por la mañana cuando pasó la enfermera (ya en la habitación) me dijo que se tenían que llevar a Nil a observación, me quería morir ¡otra vez nos iban a separar! Y así fue, 5-6 horas… en las que solo lo pude ver por un video que me enseñó mi marido. Era demasiado para mi, pedí de sacarme calostro-leche y que le ofrecieran de alguna manera y no lo aceptaron, y en el video creetelo si te digo que en la camita donde estaba había un chupete y más tarde supe que seguramente le habían dado un suplemento. Sentía una gran tristeza, dolorida por la cesárea y preocupada porque todo lo que tenía que ser estaba siendo muy diferente… Y sufrí muchísimo por si finalmente no podía alimentar a mi hijo con mis pechos. Y después de toda la mala praxis en el hospital (que tuve que trabajar para poder sanar)… Solo te quiero explicar que a partir de ese momento Nil y yo nos convertimos en UNO y disfrutamos de una bonita lactancia durante 6 años. Los primeros días notaba mis pechos muy sensibles, nada que no arreglara una hoja de col bien fresquita y ha habido momentos de todo: de necesitar un respiro por mi parte y de exigencia por parte de él, pero han sido etapas y han pasado. Y con la lactancia ha sido tan fácil con él (aunque podría no haberlo sido con tanta intervención y separación temprana) ¡¡los brazos, el contacto y el pecho lo arreglaban todo!! (con diez años que tiene ahora la cosa se complica ).Si me tuviera que quedar con algo de estos 6 años de lactancia diría que lo más importante ha sido escucharme y escuchar a Nil (¡¡y punto!!) y nutrirme de otras mujeres y poder compartir con ellas la maternidad. Pasar de los comentarios ajenos que son opiniones, no la verdad sobre nada y menos sobre mi vida y la de mi hijo. Y una cosa muy importante… ¡¡Aprender a dormir con alguien cogido a mi pecho noche sí, noche también!! La de noches en vela que me ha ahorrado esto Se que no todas las lactancias son fáciles y por esto agradezco que la mía a pesar de todo la pueda recordar como una lactancia feliz. Y sea como sea la tuya te animo a que te escuches a ti y a tu bebé y que busques el apoyo de otras mamis con las que puedas compartir y te sientas arropada.Espero que te pueda servir un poquito mi experiencia. Y si has llegado hasta aquí, gracias por leerme 

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