sueño del bebé

sueño del bebe

El sueño del bebé es un tema que da para mucho la verdad, es una de las cosas que creo que más asustan a los padres y las madres de hoy en día.

La falta de sueño es una tortura milenaria, impide que nuestro cuerpo haga sus funciones vitales con normalidad, el descanso es esencial para el organismo para nuestro cerebro, nuestro estómago, nuestro cuerpo en general.

Creo que todos y todas sabéis qué sensación tan sumamente mala es cuando suena el despertador y no has dormido suficiente y no sólo eso, estás todo el día arrastrando esa sensación como de embotamiento, los pensamientos se emborronan, vas como ralentizado, incluso con dolor de cabeza… es terrible, lo sé, lo he vivido, lo entiendo perfectamente.

¿Y qué pasa cuando esa sensación tan horrible no sólo se queda en un día?, si no que se alarga, dos, tres, seis, quince días pues que crees que te vas a morir tarde o temprano. Estoy siendo exagerada pero si que es sumamente duro, quizás una de las cosas más duras que hay en la maternidad.

Lo primero, como siempre, es la información. Te aconsejo que antes de tener a tu bebé te informes bien sobre cómo es el desarrollo del sueño del bebé. Ten en cuenta que su cerebro está casi en blanco y tienen que aprenderlo todo de forma progresiva, ya saben dormir pero desde luego no como los adultos. Los patrones de sueño de los bebés son diferentes y eso será así hasta los 6 años que sus ondas cerebrales (del sueño) se equiparan a las del cerebro adulto.

¿¿6 años?? No te asustes, normalmente sobre los 3 suelen empezar a dormir bastante de seguido y más parecido a nosotrxs.

¿3 años durmiendo así también te parece mucho? Si, puede ser, también como en la lactancia el sueño pasa por etapas y épocas en las que dormirán mejor y épocas en las que dormirán peor. Puede ser que necesites echar las siesta con ellos un tiempo para recuperarte. Y sobre todo te aconsejo café.

Sobre los 4 meses de vida el bebé adquiere 3 fases del sueño más porque nacen solo con dos fases (sueño ligero y sueño profundo) por eso cuesta tanto despertar a los recién nacidos. Enlazar esas fases del sueño nuevas puede ser muy costoso para ellos y ellas. Los microdespertares que tenemos todos en ellos pueden ser «macrodespertares» y necesitar ayuda para volver a conciliar el sueño durante meses. Esa ayuda puede ser mecer, teta, caricias, paseos… Y esos macrodespertares pueden ser cada hora, hora y media, cada dos horas… dependiendo de la época en la que estén, los estímulos del día, los hitos del desarrollo adquiridos… todo, absolutamente todo, afecta al sueño.

Estas «malas rachas» a veces las llaman «regresiones del sueño» que en realidad son «progresiones» puesto que significa que su cerebro está desarrollándose y están creando nuevas conexiones cerebrales. Son algo parecido a las crisis de lactancia. También hay que tener en cuenta que todo afecta al sueño ya que sirve para afianzar conocimientos y experiencias, si cambian la rutina, si están malitos, si han tenido una mala experiencia (o una muy buena), todo afecta a su descanso.

Para más información sobre esto os recomiendo leer el libro «Dormir sin lágrimas» de Rosa Jové donde explica muy gráficamente también el sueño infantil, su desarrollo y su evolución. También explica los trastornos del sueño por si crees que tu hijo o hija pueda estar pasando por alguno.

Quería remarcar varias cosas en este asunto del sueño. Una es que no, no se despiertan por culpa de la lactancia, al contrario, la lactancia hace que se duerman de nuevo rápido y les ayuda a aprender a enlazar ciclos de sueño. Además, por la noche hay un pico de prolactina y se mejora también la absorción de nutrientes por parte del bebé por lo que es normal que mamen más de noche y de hecho, es muy beneficioso para ellos (no tanto para nosotras).

Otra cosa importante, no tienen que aprender a dormir solos, no está en su naturaleza como he dicho hasta los 3 años, forzarles a dormir separados de nosotros utilizando «métodos de entrenamiento» no es para adecuado, no os los aconsejo, dejan secuelas a largo plazo por lo que el remedio puede ser peor que la enfermedad.

Lo mejor que podemos hacer es entender su desarrollo cerebral, acompañar y atender sus llantos y sus demandas nocturnas aunque sea muy duro para nosotras. Buscad apoyo, probar diferentes formas de dormirle, turnaros con la pareja, dormid siestas, tomar café (dos tazas máximo si estáis lactando) y echarle mucha paciencia.
Sé, por propia experiencia, que es super duro pero os digo de verdad que pasa, que todo pasa, que aprenderán y llegará el día que se despierten menos y que no os necesiten tanto. Incluso llegará el día que no quieran dormir con vosotrxs. Créeme pasará.

También, como siempre, informaros y si necesitas ayuda o compartir experiencias, desahogarte, lo que necesites aquí me tienes. También tenemos un grupo de mamis en Telegram que es muy bonito y en las que nos apoyamos en esto y en otras cosas también.

Os dejo el enlace aquí.

Y si estás pasando por esa racha mala, te mando un abrazo muy grande.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *